Desde hace varios años, Rob Swift tuvo que salirse completamente del Hip-Hop y trabajar con músicos de jazz, para él sentir un avance en su producción.

En esta entrevista habla de lo que intentó hacer en su más reciente disco: The architect, la influencia que tuvo Mozart en él durante su creación y sobre trabajar con Bob James.

Lo que me sorprende de esta entrevista es que Swift hable de asuntos que en Trackzion hemos dicho desde hace años hacen falta en el Hip-Hop (y sin escuchar a Mozart, sino viendo el trabajo de Charlie Kaufman, Fabian Bielinsky o los hermanos Cohen), desde los moods en un solo track hasta lo que varios cambios pueden generar en él.

Finalmente, lo que he entendido con esto, y después de los mismos años de estar en el estudio con (los mejores) productores de Hip-Hop en México, es que los músicos y productores deben leer más teoría musical y traducir a la música lo que se puede hace en otros medios y lenguajes como con los que se supone están en contacto, como el cine, la literatura, el cómic, el diseño y un largo etcétera; de esa manera se avanzaría más rápido y el hip-hop dejaría de ser música hecha para introducirse en “la industria” (es decir, arte).

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