“Deja que nos lleve, no temas no regresar
Para mí es caer al vacío y jamás el suelo tocar
Desplegar las alas en este valle sin cielo
Y entregar el alma es volverse inmune al miedo”.

Si vives tus emociones a gusto, no tienes por qué preocuparte si los demás las entienden o las comparten. Es lo esperas al leer el título del nuevo track de Sick Morrison, “El luto no sabe de colores”. Y como pocas canciones con raps, la expectativa se cumple de principio a fin. Párrafos en donde Sick trabaja más sus metáforas para indagar en su psique disconforme y narra un coro cual película épica donde el protagonista no tiene nada que perder si sigue sus instintos.

Esta versión de “El luto…” es una maqueta “super sucia” del track que estará incluido en su próximo trabajo, Sinapsis.

Sientan la caída eterna poniendo en marcha el player de abajo y después lean el adelanto que nos da Sick.

 

Asgard: Hace poco abriste tu Bandcamp y subiste una canción llamada “El luto no sabe de colores” en el álbum Sinapsis, ¿qué es o qué será Sinapsis?
Sick Morrison: Sinapsis es un nuevo material que maquino desde hace tiempo con el [Beat] Profe[zor]. Sinapsis también significa enlace, es algo referente al sistema nervioso y los canales por donde neuronas tienen impulsos para inhibir o mostrar una reacción. Todo lo he usado como una metáfora. A excepción de “El luto…”, todos los temas tienen un enlace de uno con otro: historias, o más bien vivencias maritales (mmm, o, puta madre, crisis existenciales, jaja), donde todo se centra en cosas como la decepción, el engaño, la lujuria, el enojo, la ira o el odio. Para mí es una montaña rusa emocional, en algunos temas analizo la situación por la cual pasé y en otras ya dándole next a ese trip, mirándolo desde primera persona o a veces de tercera persona. ¿Viste 500 days of summer o Closer? Jaja, el pedo va por ahí, el comprender por qué las relaciones son tan culeras y chidas, y son todo un desmadre. Muchas de las cosas que escribí me pasaron a mí, otras son la percepción que tengo de todas esas crisis que a más de uno nos han pasado.

¿Quién lo producirá? Por el sonido de la canción, supongo que el Beat Prophezor, ¿pero todo?
“El luto…”, lo produce un amigo, Askone de Torreón, y lo demás mi inseparable Tim Burton (digo Beatpro[phezor], ja). Creo que somos esa mancuerna como Johnny Deep y Tim Burton, buscando hacer cosas distintas y no por hacernos los raritos o los indies, pero yo no sólo escucho rap, crecí con mucho rock de los 60, 70 y de los 90, un día estoy con Led Zeppelin, otro con Joy Division, luego Portishead, Etro Anime, Black Sabbath o hasta Cat Power y Depeche Mode.

Cuéntanos algo de “El luto no sabe de colores”.
“El luto no sabe de colores” significa el “Hey, si yo veo todo en negro y tú todo en rosa, no quiere decir que esté mal como veo las cosas y tú bien’. Para mí el punto final de todo es mi autohimno, el de hago esto por la tranquilidad que me da la música o la autoterapia que hice escribiendo todas las lyrics sin recurrir al insulto fácil. Si hacer un tema excistencialista es “emorap” o que si “depresivo”, pues en verdad me estoy expresando, autoanalizando, ¿de qué me sirve decirle a más de un rapper: “Sí, soy el mejor”, o punchlines de skillz que la gente quiere oir, si no estoy diciendo lo que yo quiero?

Últimamente en Twitter discutes mucho contra las letras de competencia y dices que no lo haces porque no hay contra quién. ¿Qué podremos encontrar temáticamente en Sinapsis? ¿Más agonía y sofocación?
En verdad mi competencia aquí es en como planteé el trabajo con sus instrumentales, como aborde los temas, las cadencias en los beats, la forma de contar algo, el feeling que le di. Es así como considero “esa” competencia en detalles técnicos y cómo te desevuelves no en rimar cosas clásicas que podría hacer en un freestyle.

Respecto a los twitts que a veces tiro en mi cuenta es que ¡mierda! ¿2010 y aún weyes riman lírico con métrico?, ¿o no saben qué es un pareado, un cuarteto, una redondilla, detalles técnicos básicos a la hora de escibir rimas internas, asonantes…? Es ahí donde creo esta la competencia en los textos, en cómo abordas el tempo del beat. En mi ciudad pasa mucho eso, aún viven en esos slogans del rap de calles y del barrio, y son un montón de weyes que no saben ni quién es Big Daddy [Kane] o Slick Rick, y sí llenan sus tocadas, venden sus discos y mucho merchandaise, cosa que a mí no me importa si pasa con mi música. Yo hago música dependiendo mis moods, mis estados de ánimo, y con la gente que creo o me late cómo trabajan, no [la hago] por ser el nuevo Tupac, Jay-Z o Kase.O.

 




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