Ai con permisito fue la primera referencia de Menuda Coincidencia, un dúo proveniente de Monterrey, Nuevo León, conformado (en ese entonces) por José Miguel Soto en los raps y su hermano, Guillermo Soto, en la producción musical. El álbum cuenta con los scratches de Tocadiscos Trez en todos los tracks y un beat hecho por DJ Shamo sobre el que participa el proyecto La Sarta de Barbajanes.

Ocho canciones manufacturadas por Guillermo a partir de un meticuloso ensamble de breaks de jazz que te dan la sensación de un divertido show con una banda de fondo tocando bases con un ritmo hip-hop, mientras un jazz cat de amplio vocabulario y un tono de voz inconfundible se para frente al micrófono.

Era 2008 y hay que recordad que a José, en esa época, popularmente se le relacionaba con un tipo de rap que se preocupaba más por un contenido politizado que por la calidad de sus flows, aunque evidentemente inlcuirlo en este círculo era como mezclar whisky con frutsis, con Ai con permisito se desmarcaba de ello. Formalmente, los rapeos de José Miguel destacaban de entre la producción de hip-hop hecho en México por su complejidad, no de esa que demuestra cosas rebuscadas o ininteligibles, sino la que vale, la que posee una técnica pulida que te hace prestarle atención a las palabras y que, en cada escucha, te hace encontrar algo nuevo entre ellas.

Además, temáticamente, José ocupaba su mente en darle vueltas a la cotidianeidad, partía de situaciones comúnes a cualquier persona, para entregar colecciones de ideas, relatos o historias entretenidas, desde los ratos de ocio donde sólo se escucha el tic tac de fondo (“Matando el tiempo”), el dilema de las deudas por los “pagos chiquitos” y las compras a crédito (“¿Sin enganche?”), los descuidos de no revisar las pilas de tu discman y te das cuenta hasta que no puedes regresar (“Un día de esos”), hasta la desesperación y el trabajo que pueden haber detrás de comenzar a escribir el primer verso de una canción (“Verso, ¿sin esfuerzo”).

No sin olvidar la participación del entonces novel DJ Trez, quién jugaba con los scratches en cada track tirando frases que complementaban los temas, haciendo lucir los babies y los cortes en varios combos atractivos.

Hoy recordamos este álbum a tres años de su publicación, tres años en los que se ha ido acomodando en el hip-hop hecho en México (y dentro de la historia del hispano), como una referencia rica en estilo, en su retórica y vocabulario, y con una personalidad única en su sonido.

Hoy lo pueden descargar gratuitamente, completo o track por track, a través de su Soundcloud recién inaugurado y, además pueden leer las letras completas. Abajo pueden leer una breve entrevista con José, en donde revisa Ai con permisito y nos cuenta el futuro de Menuda Coincidencia.

ASGARD: Ai con permisito fue tu primer álbum completo, después de un largo lapso de entrenamiento en shows en vivo y algunas participaciones. A tres años de su publicación, ¿cómo lo escuchas? ¿Lo has hecho (que no sea lo que tiras en vivo, sino como álbum de principio a fin)?
MENUDA COINCIDENCIA (José Miguel Soto): Sí; recientemente lo hice un par de veces. Lo escucho como un disco que transcurre ligerito en el tiempo, es decir, musicalmente es amigable; no sólo para una persona habituada a escuchar rap, sino también para alguien que escucha música que se sale del esquema del 4/4 y el boom bap. También el comportamiento de los rapeos sobre los ritmos me divierte mucho. Me ocurre que al reescuchar las canciones hallo cosas en ellas que no pensé en el momento de su génesis: algunas ideas, emociones, sensaciones; o sea, me dicen a veces más de lo que yo quise decir, y esto me parece bien. En general lo escucho un disco peculiar y divertido. Por cierto, sigue sin aburrirme el interpretar estas canciones en vivo.

Eres una persona que continuamente reflexiona sobre el hip-hop y, como autor, se lo toma muy en serio, poniéndolo en práctica en tus raps, ya sea hablando de su contenido o de aspectos técnicos de escritura. En tres años, obviamente, tu conocimiento y apreciación del hip-hop han cambiado. Tomando en cuenta ello, ¿qué cambiarías ahora de Ai con permisito?, ¿qué hubieras evitado, qué hubieras agregado? Tanto en el las instrumentales, como en los raps.
Mi concepción del hip-hop ha cambiado, sí; pero este cambio o enriquecimiento ha consistido en comprender de dónde viene mi trabajo, qué implica, qué significa rapear y para qué; no es nada más la necesidad de expresar “lo que siento” o “lo que vivo”. De hecho, te puedo decir que nunca he sido una persona de ideas, sino que, como de repente me dio por rapear, tuve que comenzar a nutrir mi persona para tener cosas que decir. Ahora bien, las respuestas que podría ir hallando o dándome como producto de reflexiones son lo que luego podría figurar como contenidos o algún recurso técnico; pero cuando la génesis de una canción me sucede, no soy del todo consciente de cómo una reflexión me lleva a escribir un verso así o asá, o a abordar un tema desde cierto enfoque; sino que lo único que sé es que estoy yo allí, ante el bloc de notas, con un beat sonando a volumen quedo.

Si pudiera regresarme tres años y hacerle cambios al Ai con permisito empezaría por pulir la ejecución de algunos rapeos en cuanto a timing y dicción, y por arreglar la métrica de algunos versos. También evitaría que se repitieran fraseos en los raps. De las instrumentales no cambiaría gran cosa; lo que sí es que no vendría mal un mejor proceso de mastering y un mejor tratamiento de las voces. También metería un par de canciones más; porque una de las tentativas de ese disco fue mostrar una especie de catálogo de rapeos diferentes y tipos de canción de rap. Así, faltó una canción donde se rapeara a doble tiempo, y la típica canción de storytelling donde se narran tres historias. Eso.

Recuerdo que el título hace referencia a que no te sentías tan cómodo de publicar un álbum y que era una forma de decir modestamente: me estoy aplicando para hacerme hueco y ser un referente del hip-hop nacional. Creo que lo has logrado y de una manera respetable, ¿te lo esperabas, te sorprende?.
Me sorprende; pero esa sorpresa mengua un poco ante el recuerdo de que no se ha dado así nada más, sino que tengo horas de rapeo (como si fueran horas de vuelo para un piloto, jaja), horas de música, horas de lectura, horas de conversación sobre rap y hip-hop con amig@s, colegas y gente involucrada en el rollo, horas de escenario (que quisiera que fueran más, je), horas, horas y más horas… que me digo: «Que no te sorprenda: es el resultado de trabajar.» Pero la cosa es que no lo he sentido como trabajo. Entonces, creo que no es sólo el trabajo… ha habido algo más que no sé a qué atribuírselo. Podría llamarlo “suerte”: la fortuna de tener algo en lo que creer y a través de lo cual poder ser humano. Y por cosas así hay que estar agradecido.

Tomando en cuenta comentarios, reseñas y tu percepción, qué sientes que haya aportado al panorama hip-hop, tanto mexicano, como hispano, como mundial. ¿Te lo has planteado?.
Creo que aporta un modo particular de entender el rapeo, más allá del flow o del estilo entendido como algo accesorio. El disco se hizo teniéndole mucho respeto al lenguaje —claro, en la medida permitida por mis conocimientos—, a la rima, al verso; y se hizo también aspirando a hacer cosas con el español sin tener que importar slangs en inglés ni llenar versos con consignas de los años 60s o 70s, o con frases hechas o con citas respetables o con refranes. Su aportación musical está en la selección de sampleos y el modo en que se dispusieron en el disco; también considero un aporte la perspectiva con la que se abordó, desde el hip-hop, un espectro de la música jazz que no se había tratado tanto, como el jazz gitano y el swing; sin montarle a los sampleos tan agresivamente el boom bap, sino más bien, sutilmente, introduciendo los elementos percusivos necesarios para que sonara a música hip-hop. Aparte, algo que me parece que se logra en el disco y que no pasa muy a menudo es que los beats están bien fusionados con los raps. Sé que es súper subjetivo esto que digo pero, no sé… no me imagino a alguien más sobre esos beats.

Actualmente Menuda Coincidencia ya sólo es José Miguel Soto, ¿cuál es el futuro del proyecto y qué planes existen?.
Discos. Creo en el disco, y lo que sea que planee para el futuro será parte de una cruzada por defender el disco como totalidad de una obra, así como se defiende el libro. Afortunadamente tengo varias ideas, y quiero que existan varios discos de rap cuya realización está sólo en mis manos. Pienso tomarme todo con mucha calma e ir haciendo lo que me toca hacer. Lo único que necesito resolver es la cuestión de la música, porque, como dices, mi hermano, Guillermo, ya no forma parte del proyecto. Pero todo esto saldrá. Ya se escuchará. Por lo pronto, El nefelibata ya está casi listo.

 

¿Emocionados?. Escuchen el show de mañana de Trackzion, donde podrán escuchar el resto de la plática en donde José adelanta algunos detalles de El nefelibata, como quién puso los beats, el sonido, los temas sobre los que estuvo pensando y, por supuesto, ¡tirará la premiere del sencillo!. ¿Cómo se imaginan que suena?.

La cita es el lunes 21 de noviembre, en punto de las 22:00 hrs. MX. Aquí, en www.trackzion.com o, en El Distro y áreas cercanas, por el 860 de AM.




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